Historia
Historia de La Vieja Bodega
La historia de La Vieja Bodega no es la historia típica de un restaurante al uso, sino que evoca los más denotados esfuerzos de superación y por ello merece dedicarle unas líneas.
Los inicios
En 1994, Ángel Pérez Aguilar, fundador y actual gerente, descubrió de forma fortuita el edificio de La Vieja Bodega e inmediatamente se enamoró de él.
En mayo de ese mismo año comenzó su andadura con una pequeña plantilla de gente muy joven y enormes dosis de ilusión.
Ángel, junto al entonces jefe de cocina, Andoni Gaztelumendi (quien contaba con tan sólo 23 años), fraguó las bases de una carta y un estilo que buscaban una oferta gastronómica variada y de calidad.
Lentamente el equipo fue creciendo, se hicieron numerosas mejoras en el local buscando siempre el confort y la satisfacción de nuestros clientes.
La Catástrofe
Fué en el año 2001, el aciago día del 8 de febrero de 2001, mientras la mayor parte del equipo disfrutaba de su último día de vacaciones, Un pavoroso incendio destruyó La Vieja Bodega reduciendola a cenizas.
Mobiliario, piezas, objetos irrecuperables por su antigüedad o bien por su valor sentimental se perdian irremediablemente. Y lo que era peor, en pocas horas el modo de vida de 20 personas se convertía en cenizas.
Todos los esfuerzos y sacrificios de muchos años fueron consumidos por las llamas junto con un referente gastronómico consolidado en La Rioja.
El renacimiento
Sin embargo hubo algo que continuó inalterable, el optimismo y la fuerza de Ángel que le llevaron, sin dudarlo, a reconstruir el local desde el mismo instante en que tuvo conocimiento del hecho.
Desde aquí manifestamos nuestro agradecimiento infinito a todas aquellas personas que tampoco se desmoralizaron, creyeron en el reto de la reconstrucción y contribuyeron con su apoyo y en muchos casos con su propio esfuerzo personal a la puesta en marcha del restaurante en un tiempo récord.
Marzo de 2002 se convierte en la fecha del renacimiento. El edificio se ha reconstruido respetando el espíritu original pero mejorando la funcionalidad. Se han ganado espacios, seguridad y confort, al construirse un edificio anexo que alberga la cocina y una terraza acristalada con vistas al jardín. La antigua cocina se ha convertido en un nuevo salón privado y el resto ha incrementado su luz y sensación de amplitud.
La Actualidad
En la actualidad La Vieja Bodega se ha convertido en un referente gastronómico a nivel nacional, con una de las cartas más reconocidas y de mayor prestigio.




